De aquel
monumental bloque fracturado y desdeñado surgió la bella figura, vital y
poderosa.
Sólo la mano
amorosa pudo convertir la cantera en carne y la incertidumbre en sentimiento.
De las
grietas emergió la fuerza, de los defectos se develó el genio.
David, tu
blanquísima desnudez hace patente tu perfección.
Cada
cincelada tornó invencible la fragilidad. Sólo al martillar el alma con fe en
uno mismo se erige una obra maestra.
Entre tus
cejas puedo leer tu pensamiento. Sé valiente, David, la pelea está por comenzar…
la bestia finalmente caerá.
Recuerda
que ese ser habita dentro de ti y sólo hay un golpe que lo puede vencer.
Tú nos
liberaste, nos apartaste de la moralidad. Nos sumergimos, por un momento, en un
inmenso mar de felicidad.
No seas
duro contigo, David ¿a caso no todos venimos de un bloque de mármol fracturado?
¿a caso no
tengo también yo el pasado resquebrajado?
¿no quedan
ocultas en nuestras almas para siempre las grietas, pero florece en ellas la
fortaleza?
Sólo fue
necesaria una oportunidad para esculpir tu eternidad, sólo una oportunidad.
