miércoles, 19 de diciembre de 2012

Gigante de mármol


De aquel monumental bloque fracturado y desdeñado surgió la bella figura, vital y poderosa.


Sólo la mano amorosa pudo convertir la cantera en carne y la incertidumbre en sentimiento.
De las grietas emergió la fuerza, de los defectos se develó el genio.
David, tu blanquísima desnudez hace patente tu perfección.

Cada cincelada tornó invencible la fragilidad. Sólo al martillar el alma con fe en uno mismo se erige una obra maestra.

Entre tus cejas puedo leer tu pensamiento. Sé valiente, David, la pelea está por comenzar… la bestia finalmente caerá.
Recuerda que ese ser habita dentro de ti y sólo hay un golpe que lo puede vencer.

Tú nos liberaste, nos apartaste de la moralidad. Nos sumergimos, por un momento, en un inmenso mar de felicidad.
 
No seas duro contigo, David ¿a caso no todos venimos de un bloque de mármol fracturado?
¿a caso no tengo también yo el pasado resquebrajado?
¿no quedan ocultas en nuestras almas para siempre las grietas, pero florece en ellas la fortaleza?
Sólo fue necesaria una oportunidad para esculpir tu eternidad, sólo una oportunidad.